Esta página incluye enlaces de afiliado de Amazon.es: si compras a través de ellos, epiniones.com recibe una comisión sin coste añadido para ti. No hemos instalado los equipos citados; el método está explicado al final.
Una alarma sin cuotas hace exactamente una cosa: hacer ruido y avisarte a ti. No avisa a la policía, no hay nadie verificando el salto y no hay ninguna empresa detrás asumiendo responsabilidad. Eso no la convierte en mala compra —para muchos casos es la compra correcta—, pero cambia por completo cuál es la pregunta relevante.
La pregunta no es cuántas zonas admite ni cuántos decibelios da la sirena. Es: ¿en cuántas de las situaciones en que se supone que debe funcionar, este aparato sigue funcionando? Este artículo está organizado en torno a los seis modos de fallo de esta categoría, y las valoraciones puntúan cuántos sobrevive cada equipo.
Antes de nada, el límite legal de la categoría
Un aparato que marca tu móvil no genera respuesta policial.
En España, la comunicación de un salto de alarma a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad corresponde a las centrales receptoras de alarmas, que son empresas de seguridad privada inscritas y autorizadas, y solo después de haber verificado el salto. Lo regula la Ley 5/2014 de Seguridad Privada. Una alarma doméstica sin conexión a central no puede sustituir esa cadena, y una llamada automática desde el propio panel a un teléfono de emergencias no es una comunicación verificada.
Lo que sí puedes hacer sin ninguna cuota, sin empresa y sin permisos: instalarla tú, que suene, y que te avise a ti. A partir de ahí decides tú. Cualquier ficha que insinúe otra cosa está prometiendo algo que el producto no puede dar.
Los seis fallos
1. Se queda sin energía
Casi todos los paneles llevan batería de respaldo, y las fichas lo anuncian. Lo que no anuncian es la capacidad. Cuando aparece —«batería recargable de litio de 3,7 V», «7,4 V y 500 mAh»— hablamos de horas, no de días, y con la sirena sonando se agota mucho antes.
El problema mayor está en otro sitio: el router. Un panel que avisa por Wi-Fi tiene su propia batería, pero el router no. Si se corta la luz de la casa, el panel sigue vivo y mudo. Es el fallo más frecuente y el que nadie menciona, porque técnicamente no es un fallo del producto.
Y hay una segunda mitad de este fallo que llega despacio: las pilas de los sensores. Cada detector de apertura y cada volumétrico funciona con su propia pila —de botón tipo CR2032, alcalinas AAA o cilíndricas de 12 V, según el modelo— y dura entre uno y dos años. Con doce sensores repartidos por la casa, eso son doce fechas distintas. Un sensor con la pila agotada no avisa de nada: deja un agujero en el perímetro que solo se nota cuando ya no ha servido. Los sistemas con supervisión avisan; los que no la tienen, no.
2. Se cae internet
Mismo efecto sin necesidad de apagón. Un panel de canal único por Wi-Fi deja de poder avisarte en cuanto la conexión falla, y no siempre te enteras de que ha dejado de poder avisarte. Los equipos que anuncian «Wi-Fi + GSM» resuelven esto de verdad: cuando cae uno, tiran del otro. Los que anuncian «Wi-Fi + GPRS + GSM» como «tres redes» suelen estar contando dos veces la misma tarjeta SIM.
Comprobación práctica: si el kit no incluye ranura para SIM, es de canal único. Y si la incluye, la SIM es un coste recurrente —aunque sea de prepago con recarga mínima anual— en un producto que se vende como «sin cuotas».
3. Alguien inhibe los 433 MHz
Este es el fallo técnico de fondo de la categoría y el que separa unos kits de otros. La inmensa mayoría de los sistemas baratos comunican los sensores con el panel por radio en 433 MHz con codificación fija: una trama corta, sin cifrar y siempre igual. Es la misma tecnología de los mandos de garaje antiguos.
Dos consecuencias. La primera es que esa trama se puede capturar y repetir. La segunda, más grave, es que basta con emitir ruido en esa banda para que ningún sensor pueda hablar con el panel: los detectores se disparan y nadie se entera, porque el mensaje no llega. Y a diferencia de un cable cortado, esto no deja rastro.
Lo que lo mitiga se llama supervisión de zona: el panel espera un latido periódico de cada sensor y avisa si deja de recibirlo. Un sistema con supervisión convierte la inhibición en una alerta; uno sin ella la convierte en silencio. Las alternativas al 433 MHz plano —ZigBee, Z-Wave, DECT ULE— llevan cifrado y confirmación de entrega de serie, que es la razón real por la que cuestan más.
| Enlace sensor-panel | Cifrado | Avisa si pierde un sensor | Dónde aparece |
|---|---|---|---|
| 433 MHz código fijo | No | Normalmente no | Casi todos los kits de menos de 100 € |
| ZigBee | Sí | Sí | Ecosistemas domóticos |
| Z-Wave | Sí | Sí | Kits de marca con app propia |
| DECT ULE | Sí | Sí | Sistemas ligados a una nube del fabricante |
4. Se apaga la red que usa la SIM
Las alarmas GSM de esta categoría funcionan sobre 2G. Algunas fichas lo dicen con todas las letras: «admite tarjetas SIM (servicio 2G) con frecuencia GSM 850/900/1800/1900 MHz». Los operadores españoles ya han apagado el 3G y tienen anunciado el cierre del 2G; cuando llegue, un panel que solo sabe hablar 2G se queda sin canal de aviso. No se estropea: simplemente deja de poder llamarte.
Esto convierte a los paneles exclusivamente GSM en una compra con fecha de caducidad conocida. Un panel que además tenga Wi-Fi sobrevive al apagón como sistema, aunque pierda su segundo canal.
Recomendamos verificar: el calendario vigente de cierre del 2G en la web de tu operador antes de comprar un panel exclusivamente GSM. Las fechas se han ido moviendo y conviene comprobar la actual, no la que circulaba hace dos años.
5. Salta en falso
Es el fallo que acaba con más instalaciones, porque no rompe nada: hace que el dueño deje de armarla. Las causas habituales son un detector volumétrico que ve a un animal, corrientes de aire que mueven cortinas frente al sensor y sensores magnéticos mal alineados en puertas que se comban con la humedad.
Merece atención una frase que aparece en varias fichas de esta categoría presentada como virtud: «detecta los movimientos humanos y de sus animales». Eso no es una prestación, es la descripción de un problema. Lo que hay que buscar es lo contrario, la inmunidad a mascotas, expresada como un peso máximo. Cuando la ficha la menciona suele estar mal traducida —una de las de esta lista habla de «falsas alarmas de 25 kg»—, pero la cifra que intenta decir es el umbral, y es el dato útil.
6. El panel está justo donde entra el ladrón
Este no lo comenta ninguna ficha y es probablemente el más fácil de evitar. Todos estos sistemas tienen un retardo de entrada: cuando se abre la puerta principal, el panel espera entre veinte y sesenta segundos antes de disparar, para que puedas desarmar. Durante esos segundos el aviso no ha salido todavía.
Si el panel está a la vista junto a la puerta —que es donde lo pone casi todo el mundo, porque es donde resulta cómodo teclear—, esos segundos son suficientes para arrancarlo de la pared y destruirlo. El interruptor antisabotaje dispara la sirena local, pero si el panel es también el módulo de comunicaciones, el mensaje no llega a ninguna parte.
Tres formas de cerrar este agujero, de menor a mayor coste. Bajar el retardo de entrada a lo mínimo que te resulte manejable. Separar el teclado del panel, dejando el panel escondido y conectando solo el teclado en la entrada, que es como están diseñados los sistemas de marca. O añadir una sirena exterior independiente que siga sonando aunque el panel desaparezca.
Los decibelios de la sirena
«120 dB» es la cifra estrella de estas fichas y hay que leerla con dos cautelas. La primera es que casi nunca se dice a qué distancia está medida, y por convención suele ser a un metro o menos. La segunda es que la escala es logarítmica y el sonido pierde unos 6 dB cada vez que se dobla la distancia.
Haciendo la cuenta: 120 dB a un metro son 114 a dos metros, 108 a cuatro, 102 a ocho y 96 a dieciséis. Añade una ventana cerrada y otra pared, y lo que llega al vecino de enfrente ronda el nivel de una conversación alta. Una sirena interior sirve para molestar a quien está dentro y para que se note desde el rellano; no sirve para que se entere el barrio. Para eso hace falta una sirena exterior, que es otra compra y otra conversación.
Dónde va cada sensor
Un kit medio trae dos o tres detectores. Colocados en el sitio equivocado dan falsas alarmas y dejan libre lo que importa; colocados bien, un kit modesto cubre un piso entero. Las reglas son pocas y se olvidan siempre.
Volumétrico (PIR). A unos dos metros de altura, en una esquina, apuntando al paso obligado —el pasillo, el hueco de la escalera, el salón entre la puerta y el resto de la casa—. Nunca enfrentado a una ventana, a un radiador, a una chimenea o a la salida del aire acondicionado: el sensor detecta cambios de temperatura, y todo eso los produce. Tampoco encima de una fuente de calor.
Magnético de apertura. En la puerta principal y en las ventanas realmente accesibles, que en un piso suelen ser las de la planta baja, las que dan a un patio de luces y las que tienen un tejadillo o una cornisa debajo. Las dos piezas deben quedar alineadas y a menos de un centímetro; si la puerta se comba, se descolocan y saltan solas.
Lo que no viene en el kit y suele hacer falta. Un detector para el punto ciego habitual —la ventana del baño, el trastero, la puerta del garaje— y, si hay animales, un volumétrico con inmunidad declarada en lugar del genérico. Sale más barato comprar los dos o tres sensores sueltos que el kit grande.
Cuánto cuesta de verdad una alarma «sin cuotas»
La expresión es exacta en un sentido —no hay abono a ninguna empresa— y engañosa en otro: el sistema tiene costes recurrentes, solo que los pagas tú a plazos irregulares en lugar de mensualmente a alguien.
La tarjeta SIM de los paneles GSM tiene que estar activa el día que salte la alarma, y las prepago se desactivan por inactividad si no hay consumo o recarga en un plazo determinado. Una SIM caducada en un panel que nunca ha saltado es el fallo silencioso perfecto: el aparato parece funcionar hasta que lo necesitas.
Las pilas de los sensores son el otro gasto. Doce sensores a un cambio cada año y medio no arruinan a nadie, pero exigen un mínimo de organización: anotar la fecha de instalación de cada uno, o comprobar en la aplicación el estado de batería cada pocos meses en los sistemas que lo muestran.
Y luego están las piezas que casi todo el mundo acaba añadiendo: la sirena exterior, uno o dos sensores extra, y a veces un enchufe inteligente para simular presencia. Si sumas todo eso al kit inicial, el presupuesto real suele quedar entre un cincuenta y un cien por cien por encima del precio de la caja. Contarlo desde el principio evita comprar dos veces.
Cuatro cosas de la normativa que no salen en las fichas
La cámara que acompaña al kit tiene sus propias reglas. Grabar el interior de tu vivienda queda fuera del ámbito del Reglamento General de Protección de Datos por la excepción doméstica. En cuanto el encuadre alcanza el rellano, el portal, el jardín comunitario o la vía pública, deja de estar amparado, y la Agencia Española de Protección de Datos ha sancionado por ello. Si la cámara mira a zonas comunes, hace falta acuerdo de la comunidad y cartel informativo.
La sirena exterior está sujeta a la ordenanza municipal de ruido. La mayoría fijan un tiempo máximo de sonido y obligan a que corte sola. Una sirena que suene indefinidamente porque no hay nadie en casa para pararla es una denuncia probable, no un riesgo teórico.
La garantía legal es de tres años, digan lo que digan las fichas. En esta selección aparecen «garantía de 12 meses» y «garantía de 30 días». Para bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022 la garantía legal frente al vendedor es de tres años, y lo que el vendedor anuncie por debajo de eso no la reduce. Los 30 días de una de las fichas no son garantía: son una política de devolución voluntaria, que es otra cosa.
Tu seguro de hogar no funciona como crees. Las bonificaciones de prima por alarma suelen estar condicionadas a que el sistema esté conectado a central receptora, cosa que estos equipos no hacen. Y en sentido contrario: lo que declaras en la póliza sobre las medidas de seguridad de la vivienda influye en la indemnización si algún día hay siniestro. Instalar una alarma autónoma no obliga a comunicar nada, pero declarar medidas que no existen sí puede reducir lo que cobres.
Recomendamos verificar: la ordenanza de ruido de tu ayuntamiento antes de instalar sirena exterior, buscando el tiempo máximo de emisión y el corte automático exigido; y en las condiciones particulares de tu póliza, qué medidas de seguridad tienes declaradas. Ambas cosas varían de un caso a otro y no se pueden dar por supuestas.
Los equipos, puntuados por fallos que sobreviven
Escala de 4,5. Puntúa cuántos de los seis modos de fallo tiene resueltos el sistema y si la ficha declara los datos que permiten comprobarlo. Penalizamos de forma expresa las fichas que se contradicen a sí mismas o que copian el texto de otro modelo de la misma marca.
Ring Alarm, kit de 5 piezas
ASIN B087Q3BR8M · Z-Wave cifrado · estación base, sensor de contacto, PIR, teclado y repetidor
Es el único de esta lista cuyo enlace entre sensores y panel está cifrado y supervisado de serie, lo que resuelve el fallo 3, y el único que trae el teclado separado de la estación base, lo que resuelve el fallo 6 sin comprar nada más: la base va escondida y en la entrada solo queda el teclado, que no comunica con el exterior.
Conviene ser exacto con lo de «sin cuotas»: la aplicación, las notificaciones y el funcionamiento local no cuestan nada; lo que se paga aparte es la vigilancia asistida por central y el respaldo por red móvil de la estación base. Sin suscripción sigue siendo una alarma completa y autónoma; con ella entra en otra categoría que ya no es la de esta página.
+ Para quien quiera un sistema que no se pueda silenciar emitiendo ruido en una banda abierta y que tenga la opción de escalar a central sin cambiar de equipo.
− Para quien quiera independencia del fabricante: sin la nube de la marca la aplicación no funciona, y eso es una dependencia permanente que los kits locales no tienen.
Recomendamos verificar: en la web del fabricante para España, qué funciones concretas quedan fuera sin suscripción y si el respaldo por red móvil está entre ellas. Es el dato que decide si el sistema sigue avisando cuando cae internet.
Valoración: 4,2 sobre 4,5
Xiaomi Mi Smart Sensor Set
ASIN B07KXN6S74 · hub Wi-Fi 2,4 GHz · sensores por ZigBee
Es la forma más barata de salir del 433 MHz plano: los sensores hablan ZigBee con el hub, con cifrado y confirmación, y el hub habla Wi-Fi con el router. Por precio, ningún kit de alarma convencional ofrece ese enlace. La contrapartida es que no es un sistema de alarma, es un conjunto de sensores domóticos que se puede usar como tal: el hub hace de sirena, y de sirena modesta.
Tiene además una ventaja lateral que casi nadie cuenta: como el hub muestra el estado de batería de cada sensor en la aplicación, la mitad silenciosa del fallo 1 queda resuelta. En los kits de 433 MHz sin supervisión, esa información sencillamente no existe.
+ Para pisos pequeños y para quien ya tenga o quiera montar domótica: los mismos sensores sirven para encender luces, y eso amortiza el gasto aunque nunca salte la alarma.
− Para quien busque disuasión: canal único por Wi-Fi, sin SIM, sin sirena potente y sin batería de respaldo en el hub. Si se va la luz, se acabó.
Recomendamos verificar: qué piezas trae exactamente la referencia. El título de la ficha nombra un mando de puerta y un interruptor, mientras las viñetas describen detección de movimiento; son contenidos de kit distintos y conviene mirar la foto del paquete.
Valoración: 3,6 sobre 4,5
tiiwee, kit de sirena y dos sensores de apertura
ASIN B071R4RXWZ · sin app, sin SIM, sin nube · sirena 120 dB · hasta 40 sensores
Aquí no hay aplicación, ni cuenta de usuario, ni servidor del fabricante. Suena y ya está. Eso lo deja fuera de tres de los seis fallos por la vía más simple, que es no depender de nada: no le afecta que caiga internet, no le afecta el apagón del 2G y no puede quedarse inservible porque el fabricante cierre un servicio. La sirena corta sola a los dos minutos y vuelve a armarse, que es el comportamiento correcto de cara a la ordenanza de ruido.
+ Para trasteros, garajes, casetas, segundas residencias sin cobertura y para cualquiera cuyo objetivo sea que suene, no que le avisen.
− Para quien esté fuera: no hay aviso de ningún tipo. Si nadie oye la sirena, no te enteras. Y sigue siendo radio de 433 MHz sin supervisión, así que el fallo 3 lo tiene abierto.
Valoración: 3,5 sobre 4,5
KERUI W20, panel Wi-Fi y GSM con tarjeta RFID
ASIN B07ZJ8NSFQ · Wi-Fi 2,4 GHz + SIM · 433 MHz a los sensores · hasta 20 etiquetas RFID
Doble canal de aviso de verdad: si no hay Wi-Fi tira de la SIM. Eso resuelve el fallo 2 y mitiga el 1, y es lo que le da sentido frente a los paneles de canal único. Las etiquetas RFID resuelven un problema real y poco atendido: desarmar sin código para quien no debe manejar códigos, gente mayor, menores, alguien que viene a regar las plantas.
La ficha, en cambio, se delata. Una de sus viñetas dice que los detectores «pueden controlar de forma remota el panel del sistema de alarma W18», que es otro modelo de la misma marca: el texto está copiado sin adaptar. Y las cifras de capacidad de sensores no coinciden con las que da la marca en el modelo hermano.
+ Para viviendas donde hay que armar y desarmar varias personas y donde interesa que el aviso no dependa del router.
− Para quien no quiera mantener una SIM viva: sin ella pierde el segundo canal y queda igualado con cualquier panel Wi-Fi más barato. Y sigue siendo 433 MHz hacia los sensores.
Valoración: 3,2 sobre 4,5
ERAY H3, panel Wi-Fi con sirena integrada
ASIN B08HCY349L · solo Wi-Fi 2,4 GHz · 433 MHz a los sensores · hasta 50 sensores
Tiene a su favor dos cosas concretas y poco habituales en la gama: la batería de respaldo está en el propio panel, que además es la sirena, y los accesorios vienen emparejados de fábrica con manual en castellano, lo que ahorra la parte donde más gente abandona. Contra: es de canal único. Sin router no hay aviso, y el router no tiene batería.
Hay además una limitación escondida entre paréntesis en su propia ficha: el armado con retardo funciona solo desde el mando a distancia. Quien cuente con armar desde la aplicación al salir y tener treinta segundos para cerrar la puerta se va a encontrar con que no es así. Y como panel y sirena son la misma pieza, no hay forma de esconder uno y dejar el otro a la vista: el fallo 6 lo tiene abierto por diseño.
+ Para un piso con conexión estable donde lo que se busca es simplicidad de puesta en marcha y aviso al móvil.
− Para cualquier sitio donde la luz o la conexión fallen con cierta frecuencia. Ahí es un aparato que hace ruido y nada más, y para eso hay opciones más baratas.
Valoración: 2,8 sobre 4,5
KERUI G18, panel exclusivamente GSM
ASIN B07VRQYV5G · solo SIM, sin Wi-Fi · 433 MHz a los sensores · tamper incorporado
Es un panel bien resuelto para lo que costaba: avisa por llamada y por SMS, tiene interruptor antisabotaje que dispara si alguien lo arranca de la pared, admite modo de armado parcial para moverte por casa con el perímetro protegido, y funciona en sitios sin conexión a internet. Todo eso es real y sigue siendo útil.
El problema es que su ficha declara la dependencia con toda claridad: «tarjetas SIM (servicio 2G)». Es un aparato cuyo único canal de aviso está montado sobre una red con cierre anunciado. Comprarlo hoy es comprar un plazo, no un producto, y por eso no puede puntuar como si nada de esto ocurriera.
+ Para una caseta, una finca o un local sin internet, y solo si asumes que llegará el día en que deje de poder llamarte.
− Para una vivienda con conexión: no hay ninguna razón para elegir canal único móvil pudiendo tener doble.
Valoración: 2,4 sobre 4,5
Resumen en una tabla
| Equipo | Sensores | Canales de aviso | Panel separable | Nota |
|---|---|---|---|---|
| Ring Alarm 5 piezas | Z-Wave cifrado | Wi-Fi; móvil con suscripción | Sí, teclado aparte | 4,2 |
| Xiaomi Mi Smart Sensor Set | ZigBee cifrado | Wi-Fi | Sí, hub oculto | 3,6 |
| tiiwee kit sirena | 433 MHz | Ninguno, solo sirena | No aplica | 3,5 |
| KERUI W20 | 433 MHz | Wi-Fi y SIM | No | 3,2 |
| ERAY H3 | 433 MHz | Wi-Fi | No, panel y sirena en uno | 2,8 |
| KERUI G18 | 433 MHz | SIM 2G | No | 2,4 |
Qué hacer cuando salta y estás fuera
Conviene decidirlo antes, porque en el momento no se piensa bien. La secuencia razonable es esta.
Primero, comprobar si es falsa. La aplicación dice qué zona ha disparado, y una zona incoherente con la hora o con quién está en casa suele explicarlo sola. Si hay cámara interior, ahí se resuelve en diez segundos.
Si parece real, llamar al 112 y describir lo que sabes, no lo que supones: dirección, que tienes una alarma doméstica no conectada a central, qué zona ha saltado y si tienes constancia visual. Es información útil para el operador y es más de lo que le llega en la mayoría de los avisos.
Y después, no entrar. La recomendación de las propias policías en robos en domicilio es esperar fuera, y es también lo sensato desde el punto de vista del seguro: alterar la escena complica el atestado y con él la indemnización. Si vas a pedir a un vecino que se acerque, pídele que mire desde fuera, no que abra.
Preguntas frecuentes
¿Puedo conectar una alarma sin cuotas a la policía?
No directamente. La comunicación de saltos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad corresponde a centrales receptoras autorizadas y exige verificación previa. Un panel doméstico puede llamarte a ti y a quien tú programes, y a partir de ahí eres tú quien decide si avisas al 112.
¿Es legal instalarla yo mismo?
Sí, mientras no esté conectada a una central receptora. La instalación por empresa autorizada se exige para los sistemas conectados a central y para determinados establecimientos obligados. Una alarma autónoma en una vivienda particular la instala su propietario sin trámite.
¿Sirve de algo si es tan fácil de inhibir?
Depende de contra qué te estés protegiendo. La mayoría de los robos en domicilio no son operaciones preparadas con equipo de radio: son entradas rápidas por una puerta o una ventana, y ahí una sirena que suena cumple su función disuasoria. Comprar una alarma barata está bien; creer que protege de algo que no protege, no.
¿Wi-Fi o tarjeta SIM?
Las dos, si el presupuesto llega. Si hay que elegir una sola, depende del sitio: en un piso con fibra estable, Wi-Fi; en una casa aislada o un local sin línea, SIM, asumiendo el horizonte del cierre del 2G. Lo que no tiene defensa es pagar por un panel de canal único al mismo precio que uno de doble.
¿Dónde pongo el panel?
Lo más lejos posible de la puerta por la que se entra, y fuera de la vista. Si el sistema lleva teclado independiente, ese sí va en la entrada. Un panel colocado en el recibidor es un panel que se puede destruir durante el retardo de entrada, antes de que haya enviado nada.
Tengo perro, ¿qué detector uso?
Uno con inmunidad a mascotas declarada como peso máximo, y colocado a la altura habitual, no bajo. Si el animal salta a sofás o camas, la inmunidad por peso no basta y conviene renunciar al volumétrico en esa estancia y reforzar el perímetro con magnéticos.
¿Me baja la prima del seguro?
Con una alarma autónoma, normalmente no: las bonificaciones suelen estar condicionadas a conexión con central receptora. Lo que sí importa es que las medidas de seguridad declaradas en la póliza se correspondan con la realidad, porque de eso depende la indemnización si hay siniestro.
¿Y las cámaras que se venden con el kit?
Son otra compra con otras reglas. Dentro de tu vivienda, sin problema. Enfocando a zonas comunes, portal, jardín compartido o calle, necesitas acuerdo de la comunidad y cartel informativo, y la Agencia Española de Protección de Datos sanciona los casos en que no se cumple. Antes de colocar la cámara, decide qué va a entrar en el encuadre.
Nota de método
No hemos probado los productos de esta lista. Lo que sí aportamos es experiencia profesional en la venta y el uso de esta clase de producto, y el análisis técnico de las fichas de cada fabricante en Amazon.es. Lo que no hemos podido confirmar va marcado como «Recomendamos verificar».
Las valoraciones puntúan cuántos de los seis modos de fallo descritos tiene resueltos cada sistema y si su ficha permite comprobarlo. Una ficha que se contradice o que reutiliza el texto de otro modelo pierde puntos por ello, con independencia de lo bueno que sea el aparato.
Los cálculos de atenuación de la sirena se basan en la ley de propagación en campo libre, unos 6 dB de pérdida al doblar la distancia. Son valores orientativos: en interiores las reflexiones y los tabiques modifican el resultado en ambos sentidos.
No publicamos precios. En esta categoría cambian con frecuencia y el precio de referencia de una comparativa envejece antes que el resto del texto. Los seis fallos, en cambio, van a seguir siendo los mismos.
Hemos retirado de la selección varios equipos que aparecían en versiones anteriores por estar agotados sin reposición, por tener fichas sin datos comprobables o por depender de un servicio en la nube cuya continuidad no hemos podido confirmar.
Recomendamos verificar: antes de comprar cualquier panel ligado a una aplicación, que el fabricante siga manteniendo el servicio. En esta categoría un servidor apagado deja el equipo reducido a una sirena local, y ha ocurrido con más de una marca.