Microondas: cuál comprar según lo que vayas a hacer con él
Entre un microondas de 700 W y uno de 800 W hay menos diferencia de la que parece; entre uno que solo calienta y uno con grill o convección, la hay toda. Antes de comparar potencias conviene resolver dos medidas que provocan la mayoría de las devoluciones: el hueco donde va a ir y el diámetro de tus platos.
¿Has medido el hueco con la holgura de ventilación, y el diámetro de tus platos?
Son las dos medidas que devuelven más microondas, y ninguna aparece en la primera línea de la ficha. La primera: un microondas de libre instalación necesita aire alrededor. El fabricante indica una holgura mínima en los laterales y por detrás, y otra bastante mayor por arriba, que suele estar entre 15 y 30 cm. Encajarlo justo en un hueco de mueble sin esa holgura hace que recircule su propio aire caliente, acorta la vida del magnetrón y, en la mayoría de los casos, deja la garantía sin efecto. Mide el hueco real y réstale la holgura antes de mirar modelos.
La segunda es más doméstica y más frecuente: el plato giratorio de un microondas de 20 litros ronda los 245 mm, y un plato llano corriente mide entre 26 y 28 cm. Entra, pero roza y a veces bloquea el giro, así que la comida se calienta por un lado. Si tus platos son grandes, necesitas 23 litros o más. Saca un plato del armario y mídelo: cuesta un minuto y decide la compra.
Y una tercera pregunta que ahorra dinero: ¿vas a gratinar de verdad? El grill y la convección encarecen el aparato y son las funciones que más gente compra y nunca usa. Si tu uso real es calentar comida y descongelar, un microondas sencillo hace eso igual de bien que uno con seis programas.
Comparativa rápida
| Modelo | Qué hace | Mandos | Valoración |
|---|---|---|---|
| Samsung GE83X | Calentar y descongelar | Digitales | ★★★★ 4,5 |
| Samsung MC28M6055 | Microondas y horno de convección | Digitales | ★★★★ 4 |
| Sharp R642INW | Calentar y gratinar con grill | Táctiles | ★★★ 3,5 |
| Orbegozo MI 2015 | Calentar y descongelar | Mecánicos | ★★★ 3 |
| Cecotec Bake&Toast 750 | No es microondas: horno de sobremesa | Mecánicos | ★★★ 3 |
| Daewoo KOR-6F07 | Calentar y descongelar | Mecánicos | ★★ 2,5 |
Cómo elegir: los cuatro criterios que importan
1. Capacidad, que en la práctica es el diámetro del plato
Los litros de la cavidad importan menos por el volumen que por lo que cabe girando. Un 20 litros es un aparato para calentar raciones individuales en recipientes pequeños; un 23 litros acepta un plato llano normal sin que roce; a partir de 28 litros ya se puede meter una fuente. Como la diferencia de precio entre 20 y 23 litros suele ser pequeña y el espacio en la cocina es el mismo, esos tres litros son casi siempre el mejor dinero gastado de la compra.
2. Potencia: es potencia de salida, y 100 W apenas se notan
La cifra que interesa es la potencia de salida, la que llega a la comida, no el consumo eléctrico del aparato, que es bastante mayor y a veces se anuncia mezclado. Entre 700 y 800 W la diferencia real en un plato de comida son unos segundos. Lo que sí se nota es la uniformidad: cómo reparte la energía el aparato con el plato girando. Y esa no es una cifra de ficha técnica, se ve en las opiniones de quien lo usa a diario. Un 700 W que calienta parejo es mejor compra que un 900 W que deja el centro frío.
«El microondas destruye los nutrientes de la comida». Al revés de lo que sugiere la frase: cualquier método de cocinado degrada parte de las vitaminas sensibles al calor, y el microondas suele degradarlas menos porque cocina en menos tiempo y con poca o ninguna agua. Hervir verdura en abundante agua pierde más vitamina C que calentarla en el microondas. Tampoco hay radiación acumulada: el aparato genera microondas mientras funciona y deja de generarlas al abrir la puerta, no son radiación ionizante y no dejan nada en la comida.
3. Mandos e interior: los dos detalles que se sufren a diario
De los mandos, lo que importa no es si son mecánicos o digitales, sino si puedes poner treinta segundos sin pelearte. Un temporizador de rueda es imbatible para calentar un café y muy impreciso por debajo del minuto, que es justo donde más se usa. Un panel digital permite tiempos exactos pero obliga a tres pulsaciones para lo mismo, y los que solo tienen programas preconfigurados sin ajuste libre son un fastidio. Si compartes cocina con alguien mayor o con niños, el mando de rueda gana por sencillez.
Del interior, lo que decide es el material. Las cavidades de pintura acaban desconchándose por las salpicaduras y el vapor, y una vez el metal queda expuesto empiezan los problemas. El acero inoxidable y las cerámicas esmaltadas resisten mucho mejor el estropajo y las grasas quemadas. Esa es una diferencia que se nota al tercer año, y es donde conviene gastar en lugar de en programas automáticos.
«El frontal de inox es más higiénico». El frontal solo hay que limpiarlo por fuera, y el acero inoxidable marca huellas y gotas más que un plástico blanco. Donde la higiene se decide es dentro, en el material de la cavidad y en si las esquinas están redondeadas o hay rincones donde se acumula la grasa. El inox del exterior es una decisión estética perfectamente legítima; solo no es una decisión de limpieza.
4. Grill, convección o nada
Tres categorías distintas, y conviene no pagar por la que no toca. El microondas solo calienta y descongela: es el 90 % del uso real de la mayoría de las casas. El grill añade una resistencia arriba que dora y gratina, pero no hornea: sirve para tostar un queso o dejar crujiente algo ya cocinado. La convección añade un ventilador y aire caliente de verdad, con temperatura regulable, y ahí sí se puede hornear un bizcocho o unas patatas: es un horno pequeño que además hace microondas, cuesta el triple y ocupa más. Si no tienes horno en la cocina, esa es la compra que te cambia el día a día. Si lo tienes, casi seguro que no la necesitas.
Un apunte honesto: el microondas es uno de los pocos electrodomésticos donde gastar más no mejora casi nada del uso diario. Calentar un plato de lentejas lo hace igual de bien un aparato sencillo de gama de entrada que uno con pantalla y diez programas. Lo que sí compras al subir de precio es un interior que aguanta mejor y una marca con repuestos, y eso son años de vida, no prestaciones. Si tu presupuesto es corto, gástalo en capacidad e interior y olvídate del resto.
Recomendaciones por caso de uso
Para calentar y descongelar todos los días
Si no tienes horno en la cocina
Si vas a gratinar de verdad
Presupuesto ajustado y mandos de rueda
Si lo que buscas es hornear y no calentar
El que solo tiene sentido si es el más barato del día
Seguridad, limpieza y vida útil
Un microondas es un electrodoméstico muy seguro y a la vez el que más quemaduras domésticas provoca, casi siempre por las mismas cuatro cosas. Merece la pena leer esta parte aunque ya tengas uno.
- El agua puede sobrecalentarse sin hervir. En un recipiente liso y limpio, el agua puede pasar de los 100 °C sin formar burbujas, y al mover la taza o echar el azúcar o el café soluble hierve de golpe y salta fuera. Es la quemadura más habitual y la más desconocida. Se evita metiendo una cucharilla de madera o un palillo en la taza, calentando en tandas cortas y esperando medio minuto antes de sacarla.
- Nada cerrado ni con piel entera. Los recipientes con tapa a presión, los botes, los huevos con cáscara y los alimentos con piel tensa —tomates, salchichas, castañas— acumulan presión y estallan. Tapa siempre sin cerrar del todo, o pincha la piel.
- Nunca en vacío. Sin comida que absorba la energía, el magnetrón se calienta a sí mismo y se estropea. Es la avería más frecuente de los microondas que mueren jóvenes, y es un fallo de uso, no de fabricación.
- Metal, no. Ni cubiertos, ni papel de aluminio, ni platos con filo dorado, ni recipientes con grapas metálicas. Las chispas dañan el revestimiento de la cavidad. La única excepción es la bandeja o rejilla propia del aparato en modo grill.
- Comida de bebé y biberones, mejor no. El microondas calienta de forma desigual y crea puntos muy calientes en el centro que el líquido de alrededor no delata al probarlo; es una causa conocida de quemaduras en boca y garganta. Para eso, agua caliente o calientabiberones. Si no hay alternativa, remover mucho y comprobar en el dorso de la muñeca no es garantía suficiente.
- Plásticos con símbolo. Solo los recipientes marcados como aptos para microondas. Y ninguno en modo grill o convección, donde la cavidad se calienta como un horno.
- La puerta es el blindaje. Si la malla metálica del cristal está dañada, la bisagra tiene holgura o la puerta no cierra a la primera, ese aparato no se usa. Es el único componente que impide que las microondas salgan de la cavidad, y no hay reparación casera.
- Limpieza sin productos agresivos. Un vaso de agua con limón calentado dos minutos ablanda la grasa pegada y luego sale con un paño. Los estropajos metálicos y los desengrasantes fuertes se llevan el esmalte de la cavidad, y la cavidad dañada es el final del aparato.
- El plato giratorio y su aro se venden aparte. Cuando se rompe uno, se sustituye; no se usa el aparato sin él, porque entonces la comida se calienta solo por un lado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo empotrar en un mueble un microondas de libre instalación?
No sin respetar las holguras que indica el manual, y con muchos modelos no se puede de ninguna manera. Un microondas de sobremesa expulsa aire caliente por las rejillas y necesita espacio libre alrededor y, sobre todo, por encima. Encerrado en un hueco justo, recircula su propio calor, se degrada antes y la garantía deja de cubrirlo. Si la idea es integrarlo en la columna de la cocina, lo que necesitas es un modelo encastrable o un marco de integración del propio fabricante.
Hace un zumbido raro, chispea o gira sin calentar
Chispas suelen ser metal dentro, o restos de comida carbonizados pegados a la pared o a la tapa de mica —esa lámina beis del lateral—, que actúan como una antena. Limpiar bien y comprobar la mica resuelve la mayoría de los casos; si la mica está quemada o agujereada, es una pieza de recambio barata. Que gire y se ilumine pero no caliente apunta al magnetrón o al diodo, y eso ya es taller: no se abre un microondas en casa, porque el condensador de alta tensión guarda carga peligrosa incluso desenchufado.
¿Por qué la comida sale hirviendo por fuera y fría por dentro?
Porque las microondas penetran solo un par de centímetros y el resto del calor llega por conducción, desde fuera hacia dentro. Con potencia máxima el exterior se pasa antes de que el centro se entere. La solución no es más potencia sino menos: al 60 o 70 %, más tiempo, y removiendo o dejando reposar un minuto a mitad. Los programas de descongelación hacen exactamente eso, alternar pulsos y pausas.
¿700 u 800 W? ¿Merece la pena pagar la diferencia?
Para calentar un plato, la diferencia son unos segundos y no justifica por sí sola elegir un modelo. Los vatios importan más al descongelar cantidades grandes y al usar el grill. Si tienes que elegir entre cien vatios más o tres litros más de capacidad, quédate con la capacidad: cabrá el plato y calentará más parejo, que es lo que de verdad se nota.
¿Los mandos mecánicos duran más que los digitales?
Es una idea muy repetida y no se sostiene como regla. Un temporizador mecánico es una pieza simple, barata de sustituir y sin electrónica que falle, pero también es una pieza con desgaste que se descalibra. Un panel digital no tiene partes móviles pero depende de una placa que, si se moja o se cubre de grasa, falla entera. Lo que determina la duración es la calidad de construcción y el material del interior, no el tipo de mando. Elige por comodidad de uso.
¿Es seguro estar delante mientras funciona?
Sí. La cavidad y la malla de la puerta forman una jaula que contiene las microondas, y los límites de fuga permitidos son muy inferiores a lo que podría causar daño; además, la intensidad cae rápidamente al alejarse unos centímetros. Lo que no es seguro es un aparato con la puerta dañada, la bisagra floja o la malla del cristal rota, y ese es el motivo por el que ese componente no se repara en casa.
Cómo elaboramos esta guía. No hemos medido la uniformidad de calentamiento de estos aparatos con instrumental. La selección parte de las especificaciones oficiales del fabricante, de las valoraciones agregadas de compradores verificados y de los criterios que determinan la satisfacción a medio plazo en esta categoría: capacidad útil frente al diámetro real de un plato, material de la cavidad, comodidad del mando y disponibilidad de repuestos en España. Las valoraciones puntúan esos factores; no puntúan resultados de cocinado medidos.
Qué hemos cambiado en esta revisión. La versión anterior era un top diez con dos productos repetidos: el mismo Samsung aparecía dos veces y una referencia de Cecotec figuraba como dos modelos distintos, con descripción y precio diferentes. También hemos retirado los modelos cuyas referencias no hemos podido confirmar y aquellos cuyas ventajas eran afirmaciones del fabricante sin dato comparable detrás. Seis fichas con criterios claros y su correspondiente inconveniente sirven más que diez con estrellas repartidas.
Disponibilidad y garantía. Los precios y la disponibilidad se muestran en la tienda y cambian con frecuencia. En España los productos comprados a partir de 2022 tienen tres años de garantía legal por falta de conformidad. Antes de decidir, comprueba también que el vendedor sea el propio comercio o un tercero, porque las condiciones de envío y devolución de un aparato voluminoso varían.
Antes de decidir, lee las opiniones de otros compradores: en esta categoría suelen contar lo único que no aparece en ninguna ficha, que es si calienta parejo y si el interior sigue bien al año.
Ernesto Sevilla dice:
Yo valoro mucho, que la limpieza del micro o de cualquier horno en general sea sencilla. Para ello, limpio cada vez que lo uso, parece que no pero siempre pueden saltar pequeñas gotas, que si se resecan suelen ser muy difíciles de quitar.